Alexis ha sufrido más fracturas en su corta vida que lo que la persona promedio sufrirá en toda su vida. Esto se debe a que Alexis tiene una enfermedad muy rara llamada osteogénesis imperfecta, también conocida como "huesos de cristal". A pesar de su afección, Alexis mantiene la actitud de una niña sana y feliz. Hay ocasiones en las que no puede caminar, por lo que encuentra otras formas de moverse. Gran parte de su evolución se debe a la atención que recibió en Nicklaus Children's Hospital, uno de los pocos hospitales capaces de tratar la afección de Alexis.



